Del espacio cinético al espacio neoconcreto: antecedentes de la instalación artística en Latinoamérica
No hace mucho escribí un ensayo en el que abordaba estas mismas ideas: que México y, en general, América Latina debían y podía interpretar su propia realidad por sí mismos; que no necesitaban intermediarios europeos u occidentales para decirnos qué somos, qué deberíamos ser o qué rumbo tendría que tomar cada país.
Título: América invertida *
Artista: Joaquín Torres García (uruguayo, 1874–1949)
Año de creación: 1943
Técnica: Tinta sobre papel (dibujo a pluma)
Dimensiones: 22 x 16 cm
Un ejemplo muy claro de esta postura es América invertida (1943), de Joaquín Torres García. Esta obra, realizada en tinta sobre papel (22 × 16 cm) y actualmente resguardada en el Museo Torres García, condensa una postura crítica frente a la jerarquía tradicional del mundo.
Torres García, artista y académico uruguayo que pasó varios años en el extranjero antes de regresar a su país, propone con este dibujo una inversión simbólica del mapa: coloca al sur arriba y al norte abajo. Con este gesto cuestiona la visión clásica que sitúa a Europa y a Estados Unidos como centro y medida del mundo, y reivindica una América Latina capaz de pensarse desde sí misma. La obra no solo es una provocación visual, sino también una declaración intelectual y política sobre la autonomía cultural del continente.
Pongo como referencia esta obra porque me parece un antecedente muy interesante del famoso “Boom latinoamericano”, que tanto aportó a la cultura y a la proyección internacional de América Latina. Autores como Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa o Carlos Fuentes
demostraron que la región no solo podía narrarse a sí misma, sino también dialogar de tú a tú con la literatura mundial, sin depender de modelos europeos como única referencia.
De manera similar, los artistas de los movimientos cinético y neoconcreto proponían que sus países también tenían la capacidad de formar parte activa de la nueva modernidad que se estaba gestando a mediados del siglo XX. En un contexto marcado por la globalización incipiente y la apertura cultural, defendían la idea de que América Latina no debía limitarse a imitar tendencias extranjeras, sino que podía contribuir de manera original al desarrollo artístico y cultural del mundo.
Así, tanto en la literatura como en las artes visuales, se consolidó una postura común: la afirmación de una identidad propia, crítica y creativa, capaz de insertarse en la modernidad global sin renunciar a su singularidad.
Muestra de esta problemática es el célebre ensayo de 1927, “Contra el secreto profesional”, de César Vallejo, donde el autor declara de manera contundente:
“Hoy, como ayer, los escritores de América practican una literatura prestada que les va trágicamente mal. La estética —si así puede llamarse esa grotesca pesadilla simiesca de los escritores de América— carece allá, hoy y tal vez más que nunca, de fisonomía propia.” (Cruz, 26)
Esta cita no solo evidencia la dureza de la crítica, sino también la tensión interna que vivía la intelectualidad latinoamericana frente a la influencia europea. Más que una simple descalificación, el señalamiento de Vallejo puede leerse como una llamada de atención: una exigencia de autenticidad y de ruptura con la imitación acrítica de modelos externos.
Tropicália (1967) de Hélio Oiticica. Esta obra rompió con la idea tradicional de que el arte debía ser algo que se mira a distancia. Aquí el espectador tenía que entrar, desplazarse, rodearse de arena, madera, colores intensos y elementos que recordaban paisajes tropicales. No había un “frente” de la obra: la pieza se activaba en el recorrido y en la experiencia física de quien la atravesaba.
Título:
Tropicália
Artista: Hélio
Oiticica (Río de Janeiro, Brasil, 1937 – 1980)
Año: 1967
Tipo de obra: Instalación / "Penetrable"
(ambientación ambiental)
Materiales y
elementos: Estructuras de madera y tela (llamadas Penetráveis PN2
"Pureza é un mito" y PN3 "Imagiário"), arena, grava,
plantas tropicales en macetas (comas, helechos), loros/guacamayos vivos en
jaulas, poemas de Roberta Camila Salgado impressos o escritos, y retazos de
telas y alfombras.
Dimensiones:
Variables (se adapta al espacio de exhibición, originalmente concebida para la
muestra Nova Objetividade Brasileira en el Museo de Arte Moderno de Río de
Janeiro).
Lo interesante es que Oiticica no solo buscaba una experiencia sensorial, sino también provocar una reflexión. Al utilizar símbolos asociados a lo “brasileño”, mostraba cómo muchas veces la identidad latinoamericana es reducida a una imagen folclórica o exótica. Sin decirlo de forma directa, la obra cuestionaba esa simplificación y la confrontaba con la realidad política y social del momento. En este sentido, la instalación se convirtió en un lenguaje ideal para expresar tensiones culturales propias del continente.
Para concluir este ensayo, me gustaría citarme a mí mismo. No lo hago por vanidad, sino porque, como mencioné antes, este es un tema que ya había abordado en un texto anterior. La búsqueda de un lugar propio en el mundo no es algo nuevo para América Latina. Aunque muchas de las naciones del continente son, en términos históricos, relativamente jóvenes, eso no les quita el derecho ni la capacidad de construirse y definirse a sí mismas como naciones del presente y del futuro.
Como escribí anteriormente en otro ensayo:
“La construcción de una identidad contemporánea para México (y, en general, para cada país latinoamericano) no debe ser un reflejo de Occidente, sino una reafirmación de su propia dignidad cultural. Su fuerza no reside en encajar dentro de un sistema global, sino en la resistencia cultural que se manifiesta en el arte y en los movimientos sociales. Al defender su diversidad, México puede ganarse el respeto e influir en el panorama mundial, no por pertenecer a un bloque hegemónico, sino por la autenticidad de su ser y la dignidad de su existencia.”
Con esto reafirmo una postura: América Latina no necesita validación externa para existir culturalmente; necesita, más bien, confianza en su propia voz.
Bibliografía
Bruna, R. (2022). Del espacio cinético al espacio neoconcreto: antecedentes de la instalación artística en latinoamerica. En R. Bruna, Del espacio cinético al espacio neoconcreto: antecedentes de la instalación artística en latinoamerica (pág. 14). Chile.
Cruz, J. (26). Discursos de la modernidad en las culturas periféricas: La vanguardia latinoamericana. En J. Cruz, Hispamerica (pág. 17). NA: Saul Sosnowski.
REYES, L. C. (2009). REPRESENTACIONES SOCIOPOLÍTICAS EN EL ARTE. En L. C. REYES, REPRESENTACIONES SOCIOPOLÍTICAS EN EL ARTE (pág. 87). BOGOTA: PONTIFICIA UNIVERISDAD JAVERIANA.

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